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Sin ningún ánimo de lucro, ni barrera lingüística que lo impida, extraída de fuentes fidedignas, médicas, hospitalarias y/o de asociaciones o entidades públicas, Addison.es pone a disposición de los profesionales de la salud, pacientes y familiares relacionados con las enfermedades y desórdenes de las glándulas suprarrenales, diabetes, pituitaria y tiroides, cualquier información médica de la que se dispone en otros continentes y en otros idiomas, avances, descubrimientos, especialidad y concepto nuevo, así como las experiencias personales de pacientes.

Addison.es también se convierte en una red de apoyo para pacientes y personal sanitario facilitando un foro de conversación, disponible para todos, en el que poder intercambiar opiniones, experiencias, dudas…

Si lo desea, puede colaborar de forma voluntaria, enviando su experiencia personal sobre cualquiera de las enfermedades mencionadas en Addison.es o leer las experiencias personales de otros.

Porque sólo encajando todas las piezas podremos comprender, adquirir conocimientos, conocernos mejor a nosotros mismos y, por ello, también a los demás.

Pueden consultarse las páginas utilizadas para recabar información en la Bibliografía de este portal, así como obtener las respuestas a las preguntas más frecuentes que pueden plantearse en cada uno de los temas tratados en esta web.

 

Se irá añadiendo información de forma continua, cuando los avances en la investigación así lo requieran o cuando sea necesario añadir algún nuevo tema de interés general.

Nuestro organismo es como el motor de un coche, compuesto por numerosas piezas, que aparentan ser diferentes y no relacionadas entre sí, pero que están perfectamente engranadas para funcionar en conjunto y conseguir que el vehículo pueda desplazarse.

Entre las distintas partes que componen nuestro cuerpo, dos glándulas pequeñas del tamaño de una uva, y que se sitúan sobre cada uno de nuestros riñones, nos ayudan a sobrevivir. Son las glándulas adrenales o suprarrenales.

Su ínfimo tamaño nada tiene que ver con el papel tan importante que desempeñan. Y es que no se puede vivir sin las adrenales, y lo bien que se viva, depende en gran manera de lo bien que funcionen estas glándulas adrenales.

La reserva de energía con la que cuenta nuestro organismo cuando se enfrenta a cualquier situación que requiera un esfuerzo por nuestra parte, depende de ellas. Es decir, su trabajo consiste en ayudarnos a superar el estrés, sea del tipo que sea; interno o externo, químico, físico, térmico, emocional… En este caso, la corteza adrenal – responsable de producir más de 50 tipos de hormonas diferentes – aumenta la producción de las hormonas que sean necesarias para poder manejar la situación. Tres de estas hormonas, consideradas principales, controlan las funciones más importantes de nuestro organismo, como por ejemplo:

  Manteniendo los procesos metabólicos como los niveles de azúcar, la regulación de la respuesta inflamatoria, el volumen de sangre...
  Equilibrando la sal y el agua en nuestro organismo…
  Equilibrando la tensión arterial y el ritmo cardíaco…

Las glándulas adrenales o suprarrenales tienen un efecto sobre el funcionamiento de cada tejido, órgano y glándula del cuerpo. Cuando no funcionan correctamente se producen desórdenes que pueden desencadenar en síndromes y/o enfermedades importantes con una serie de síntomas muy dispares. Por esta razón, los pacientes con problemas adrenales suelen manifestar una serie de enfermedades o malestares sin ninguna relación aparente.

Addison.es facilita información, así como el lugar idóneo para compartir experiencias personales, sobre los distintos tipos de desórdenes y/o enfermedades adrenales, en especial las siguientes:

El cansancio adrenal o hipoadrenia (Síndrome de Fatiga Adrenal), una de las condiciones menos diagnosticadas pero que afecta a millones de personas en el mundo, no es fácil de identificar. Es un estado previo al agotamiento total y se está convirtiendo en una epidemia masiva. Las adrenales no funcionan en su nivel adecuado, aunque todavía no muestran signos de haber llegado a su fase final. De hecho, los valores de las hormonas se encuentran dentro de los valores de referencia.

La queja principal de una persona que sufre de hipoadrenia es la fatiga, es decir, el cansancio. Su síntoma más común es la falta de energía. Las personas que la sufren suelen consumir bebidas energéticas por la mañana para poder comenzar el día, aunque se tienen que esforzar más que los demás para seguir un ritmo normal.

Aparentan ser vagas, sin motivación, pero lo cierto es que no cuentan con la energía suficiente con la que cuenta una persona cuya función adrenal es la adecuada. 

No obstante, es importante aclarar que las personas que presentan Cansancio Adrenal pueden presentar una amplia variedad de síntomas, dependiendo de la función de las adrenales que esté afectada y del grado de susceptibilidad que tengan.

Esta página ofrece una información amplia sobre El cansancio adrenal o hipoadrenia (Síndrome de Fatiga Adrenal) incluyendo datos sobre los síntomas, insulina, pruebas, tratamientos, etc.

La Enfermedad de Addison, también conocida como insuficiencia corticoadrenal primaria, es la forma extrema de la insuficiencia suprarrenal, pero la mayoría de las personas tendrán un menor grado de la insuficiencia adrenal primaria, y no tendrán Addison, como la forma más avanzada de la enfermedad. En otras palabras, tendrán un menor grado de insuficiencia adrenal, entre tener suprarrenales sanas y Addison. La mayoría de los especialistas desconocen esta particularidad y sólo reconocen unas adrenales (suprarrenales) sanas o Addison, pero nada entre medias. Obviamente, los casos en los que más del 90% de la corteza ha sido destruida son los más fáciles de diagnosticar, pero el reconocimiento de la misma en los estadios más precoces aunque sea bastante complicado, también existe.

La forma clásica de la enfermedad de Addison es producida por una disminución de ambas hormonas, cortisol y aldosterona, debido a la total o casi total destrucción de las glándulas adrenales. A esta condición también se le denomina hipocortisolismo. Sin embargo, Addison no es una condición de “todo o nada”. En las fases iniciales de la enfermedad, muchas personas todavía pueden producir cortisol y aldosterona suficientes.

Se caracteriza por un cansancio excesivo,  pérdida de peso, debilidad muscular, fatiga, presión sanguínea baja que disminuye más al permanecer de pie, necesidad de consumir alimentos salados,  y en ocasiones, una hiperpigmentación de la piel tanto en las zonas expuestas como en las no expuestas del cuerpo. Los músculos están débiles y suelen dar espasmos musculares (leer síntomas).

Las personas que padecen esta enfermedad, por lo general, tendrán que tomar corticosteroides durante el resto de sus vidas (dependiendo de las hormonas implicadas, también otros medicamentos). Pueden vivir una vida bastante normal y duradera, siempre y cuando sepan manejar su medicación diaria de la manera adecuada. Las personas con Addison deben ser conscientes de su propia salud y ser capaces de incrementar su dosis diaria si enferman o sufren una herida grave…

La enfermedad es mortal si no es tratada.

Como en la insuficiencia suprarrenal existen varios grados de crisis adrenal que no son tan graves como la verdadera crisis de Addison, para el personal médico podría parecer que los síntomas mostrados por el paciente no ponen su vida en peligro y, por ello, podría no ser diagnosticado como una insuficiencia adrenal, ya que la mayoría del personal sanitario desconoce esta enfermedad.

Addison.es profundiza en esta enfermedad facilitando una recopilación de información muy extensa, variada y útil, tanto para quienes la padecen como para quienes la tratan, explicando la enfermedad, explorando los síntomas, sus insulina, las enfermedades autoinmunes relacionadas, los pasos para su diagnóstico, y adentrándose en el peligro de la crisis adrenal, el reconocimiento de sus características, la inyección de emergencia, la asistencia médica de urgencias, así como aportando recomendaciones de gran interés. Todo ello extraído de páginas médicas, actuales, y de asociaciones y/o fundaciones en lengua inglesa (procedentes de distintos países: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia, etc.).

La Insuficiencia Adrenal Secundaria, en ocasiones es descrita como “Secundaria de Addison”, aunque sea ocasionada por un fallo pituitario (nivel de ACTH bajo) en lugar de por un fallo adrenal. Las personas con insuficiencia adrenal secundaria no suelen presentar hiperpigmentación, pero los que sí lo presentan, normalmente tienen un oscurecimiento local, por lo general en el cuello y/o en la cara, y no suele ser más grande que una moneda, aunque en ocasiones también puede aparecer en los brazos y en las piernas, de forma desigual, quizás como manchas de apariencia desigual.

Los síntomas coinciden con los de la insuficiencia adrenal o cansancio adrenal aumentando también de forma gradual y, pueden incluir:

  • Cansancio crónico o cansancio progresivo
  • Debilidad muscular
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Náuseas y/o vómitos
  • Dolor abdominal
  • Diarrea
  • Presión sanguínea baja, que disminuye más al permanecer de pie, ocasionando mareo o síncopes.

Puede ser causada por un hipopituitarismo debido a una enfermedad del hipotálamo-pituitaria, ser el resultado de una supresión del eje hipotálamo-pituitaria por esteroides exógenos o por esteroides endógenos.

Un desorden del hipotálamo provocaría una deficiencia de la hormona de liberación de la corticotropina (CRH) y, por consiguiente de la ACTH (Insuficiencia adrenal terciaria). En la insuficiencia adrenal terciaria el hipotálamo produce una cantidad insuficiente de CRH.

Los síntomas de la insuficiencia adrenal terciaria son muy similares a los síntomas de la insuficiencia adrenal primaria y secundaria. Si uno tiene la terciaria (nivel bajo de CRH en el hipotálamo, causando un nivel bajo de ACTH en la pituitaria), entonces automáticamente tiene insuficiencia adrenal secundaria. Si uno tiene la terciaria, entonces también presenta hipopituitarismo.

Determinar las insulina, como en toda enfermedad o trastorno suprarrenal es imprescindible para un tratamiento óptimo.

En ocasiones, la deficiencia de aldosterona es la única señal, o la señal predominante, de que existe una insuficiencia adrenal. Cuando existen niveles reducidos de aldosterona en el organismo, posiblemente por una producción normal de cortisol, hablamos de hipoaldosteronismo. Por el contrario, cuando la glándula adrenal produce demasiada aldosterona, por lo general, debido a un tumor benigno en una de las glándulas, nos referimos a un hiperaldosteronismo es decir, aldosteronismo.

La exposición prolongada de los tejidos del organismo a niveles elevados de la hormona cortisol o el hecho de que el cuerpo produzca demasiado cortisol origina un desorden hormonal conocido como hipercorticolismo o Síndrome de Cushing, es decir, síndrome de Cushing si es causado por un excesivo aumento de cortisol sintético (por ejemplo: hidrocortisona y prednisona).

El cortisol y la aldosterona son dos hormonas que desempeñan un papel muy importante en el cansancio y en los niveles de energía del organismo. La deficiencia de 21-hidroxilasa, se refiere a un grupo de desórdenes hereditarios de las glándulas adrenales que producen la hiperplasia adrenal congénita. Un desorden por el que las personas que lo padecen no producen algunas de estas hormonas vitales para el organismo (cortisol y/o aldosterona), y producen demasiado andrógeno.

Addison.es también analiza y explica los desórdenes producidos por el tiroides. Una glándula pequeña ubicada debajo de la barbilla con forma de mariposa. Su función es la de absorber el yodo y convertirlo en hormonas tiroideas y es controlada por la glándula pituitaria.

Si tiene una enfermedad de tiroides, su cuerpo utilizará la energía de forma más rápida (hipertiroidismo) o más lenta de lo que debería (hipotiroidismo). Aunque existen distintos desórdenes y enfermedades del tiroides, se hace especial mención a las

siguientes: hipertiroidismo, hipotiroidismo, bocio, tiroiditis y al cáncer de tiroides.

Las enfermedades de tiroides son enfermedades para toda la vida, que requieren un tratamiento de por vida. Una vez alcanzado el tratamiento óptimo, la persona puede llevar una vida sana y normal. Sin embargo, si no se trata, podría desencadenar en una crisis tirotóxica.

Por su importancia en la producción de glándulas, Addison.es ha querido hacer un apartado especial para la glándula pituitaria, una estructura pequeña situada justo debajo del cerebro unida por un tallo al hipotálamo.

Las hormonas segregadas por la glándula pituitaria y sus funciones son muy diversas, por lo que una anomalía en esta glándula puede producir un amplio abanico de síntomas, sin ninguna relación aparente aunque con una causa común. El hipopituitarismo es una condición causada por niveles bajos de hormonas pituitarias, afectando al lóbulo anterior de la glándula pituitaria. Por el contrario, el hiperpituitarismo es una condición que resulta de la producción en exceso de la glándula del crecimiento en el lóbulo anterior de la glándula pituitaria.

La diabetes insipidus no debe confundirse con la diabetes mellitus (diabetes del azúcar). Los síntomas del aumento de orina y de la sed, coinciden en ambas, sin embargo, ambas enfermedades y/o desórdenes, no están relacionadas entre sí. En ocasiones, la diabetes insípida suele denominarse como la diabetes del agua, mientras que a la diabetes mellitus se le dice diabetes del azúcar. Existen tres tipos principales de diabetes mellitus:

Los dos primeros son para toda la vida. La diabetes gestacional suele ser temporal.

La obesidad y la falta de ejercicio, está haciendo que la diabetes mellitus sea cada vez más común en la población.

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