Página Principal de Addison.es

 

Las Glándulas Adrenales
Adisen - Asociación de Addison
y Otras Enfermedades Endocrinas


Las glándulas adrenales son dos glándulas pequeñas de color naranja (del tamaño de una uva grande), muy poderosas, situadas sobre la parte superior de cada riñón, es decir en la mitad de la espalda.
Glándulas Adrenales o Suprarrenales

Constan de una parte interior (médula) y de una exterior (corteza). Su propósito es el de ayudar al cuerpo a manejar situaciones de estrés y ayudarlo a sobrevivir. La adrenal derecha tiene forma de pirámide y la izquierda se parece a una media luna. Suelen pesar más en la mujer que en el hombre.  Aunque están en contacto con el riñón, no existe una conexión directa de las adrenales con el riñón.

Las dos adrenales se encuentran cerca de la aorta, la mayor arteria del cuerpo, y la vena cava.

Su emplazamiento estratégico les permite una respuesta

adrenal rápida a los mensajes hormonales transmitidos vía la sangre.

Por ejemplo, la Hormona Corticotropica Adrenal (ACTH) es la hormona mensajera de la glándula pituitaria que les dice a las glándulas la cantidad de cortisol que deben producir. Pocos segundos después de recibir este mensaje, se prepara el nivel correcto de cortisol y éste se desplaza desde las adrenales hasta el resto del cuerpo. Las adrenales también se sitúan cerca del hígado, páncreas, las zonas de mayor almacenamiento de grasa y los riñones, ya que estos

órganos necesitan una rápida comunicación con las adrenales en situaciones que requieran una respuesta inmediata de las hormonas adrenales. La médula suprarrenal es la célula cromotina, funciona como una célula neuroendocrina y modula el sistema

nervioso simpático (la parte del sistema nervioso que controla los procesos automáticos de nuestro cuerpo como el ritmo cardíaco, la respiración y la digestión) a través de la secreción. Regula dos hormonas llamadas epinefrina y norepinefrina, responsables de la respuesta frente al estrés. La epinefrina y la norepinefrina funcionan con el cortisol de la médula suprarrenal. La corteza, que es el 80% de la glándula adrenal, es la responsable de producir más de 50 tipos diferentes de hormonas, clasificadas en tres grupos destacados: glucocorticoides, mineralocorticoides y andrógenos.

La corteza adrenal también es la responsable de producir todas las hormonas sexuales, aunque en pequeñas cantidades.

La mayoría de los procesos ordinarios y de cambios del organismo se forman en la corteza adrenal. Esta corteza se encuentra dividida en cuatro zonas, cada una de ellas creando hormonas distintas con funciones específicas en el cuerpo. En la zona más externa (la zona glomerulosa) es donde se produce la hormona aldosterona.

La hormona más importante del grupo de los glucorticoides es el cortisol y del grupo de los mineralocorticoides es la aldosterona.

El cortisol moviliza los nutrientes, hace posible que el organismo pueda combatir la inflamación, estimula al hígado para que produzca azúcar en sangre y también ayuda a controlar la cantidad de agua que se mantiene en el cuerpo.

En cuanto a la aldosterona, regula los niveles de sal y de agua (potasio y sodio) que afectan a la presión sanguínea y al volumen de sangre, equilibrando también los fluidos dentro de la sangre y entre las células.

Desde su ubicación, las adrenales (suprarrenales) no sólo tienen un efecto sobre el funcionamiento de cada tejido, órgano y glándula del cuerpo, sino que también afectan la forma en que la persona siente y piensa. No se puede vivir sin las hormonas adrenales, y lo bien que se viva, depende en gran manera de lo bien que funcionen estas glándulas adrenales.

Las glándulas adrenales determinan la energía de las respuestas del organismo frente a cualquier cambio en el medio interno y externo. Cada célula del organismo actúa dependiendo de si han emitido una señal de alarma, si descansan o si se dan por vencidas. La persona es quien siente los resultados.

Cortisol.

La hormona más importante del cuerpo es el cortisol.

El nivel de azúcar. El cortisol es esencial para mantener los niveles de azúcar en sangre equilibrados. Una bajada de azúcar hace que las adrenales aumenten la producción de cortisol. El cortisol aumenta el nivel de azúcar en sangre, convirtiendo las grasas y las proteínas en energía. La energía suficiente como para poder superar una herida y sobrevivir. El cortisol trabaja en conjunto con la insulina del páncreas, con objeto de producir la glucosa suficiente para las células. (Durante la fatiga o cansancio adrenal, al principio se produce más cortisol, pero en las etapas más avanzadas, cuando las adrenales se han cansado, disminuye el nivel de cortisol y equilibrar el azúcar en sangre se complica).

Respuesta antiinflamatoria.  El cortisol es un potente agente antiinflamatorio. Cuando se presenta una herida leve o un problema muscular, se suele producir una inflamación y un enrojecimiento de la zona, por ejemplo, cuando se produce la picadura de un mosquito o una torcedura de tobillo. El cortisol se libera como parte de la respuesta antiinflamatoria. Su propósito es el de eliminar y evitar el hinchazón y el enrojecimiento en casi todos los tejidos del cuerpo. Evita la inflamación tras una picadura de mosquito, un estrés bronquial, etc.

    Sistema cardiovascular. El cortisol mantiene efectos complejos y a veces opuestos sobre el sistema cardiovascular. El más significativo de estos efectos probablemente es el control de la contracción de las paredes de las arterias para regular la presión sanguínea. Cuanto mayor sea el cortisol en sangre, más se contraen las arterias. Por lo tanto, las personas que presentan una deficiencia de cortisol, normalmente tienen una presión sanguínea baja (Hipotension10) y una actividad reducida de otros agentes del organismo que ayudan a contraer los vasos sanguíneos. Aumenta la fuerza de contracción del músculo del corazón.

Depresión del Sistema Inmunológico.  Las personas con unos niveles de cortisol altos suelen ser más débiles desde el punto de vista inmunológico. El cortisol influye en casi todas las células que participan en la reacción inmune, especialmente las células blancas. Elimina las células blancas y suprime la respuesta autoinmune frente a un ataque externo.

Sistema nervioso central. El cortisol influye en el comportamiento, estado de ánimo, excitación e incluso en la actividad de las neuronas del cerebro. Con deficiencia de cortisol, suelen darse cambios frecuentes de estado, por ejemplo, desórdenes del sueño (comunes con niveles de cortisol altos y bajos).

Vasoconstricción. El cortisol contrae las arterias. Las personas que tienen un nivel de cortisol bajo (como en los casos avanzados de cansancio adrenal) tienen una presión sanguínea baja y una reacción disminuida del cuerpo para estrechar los vasos sanguíneos.

Fisiología del estrés. Las personas con fatiga adrenal no pueden tolerar el estrés y sucumbirán ante un estrés severo. Conforme aumenta el estrés, se necesitan progresivamente más niveles de cortisol. Cuando el nivel de cortisol no puede aumentar en respuesta al estrés, es imposible mantener el cuerpo en una respuesta adecuada al estrés. Por lo tanto, el estrés sin respuesta por parte del organismo podría ser letal.

El cortisol mantiene la vida mediante dos acciones opuestas, pero relacionadas: liberando y activando los mecanismos de defensa existentes del cuerpo y cerrando y modificando los mismos mecanismos para prevenir daños o la muerte de la célula.

Las glándulas adrenales se controlan vía el eje hipotálamo-pituitaria-adrenal (HPA). El eje HPA ajusta los niveles de cortisol según las necesidades del cuerpo vía la hormona llamada Hormona Adrenal Corticotropina (ACTH), que es secretada desde la glándula pituitaria en respuesta a las señales del hipotálamo. Cuando el ACTH llega a las paredes de las células adrenales, tiene lugar una reacción en cadena dentro de la célula. Esto resulta en la liberación de colesterol, donde se prepara la pregnenolona, la primera hormona de la cascada adrenal. Después de esto, se libera cortisol en la sangre al sistema circulatorio de todo el cuerpo, regresando al hipotálamo.

El cortisol y el ACTH no se segregan de forma uniforme durante el día. Siguen un patrón diurno, con su nivel más alto sobre las 08:00 horas, después del cual hay una disminución gradual durante el día. También se pueden dar picos durante el día, cuando el organismo sufre algún estrés o durante la ingesta de alguna comida. El nivel de cortisol se encuentra en su nivel mínimo a medianoche y a las 04:00 horas.

Aldosterona.

La aldosterona es la hormona principal del grupo de mineralocorticoides. Un tipo de hormona que es esencial para vivir porque regula la cantidad de electrolitos que hay en el organismo. Es segregada por la corteza adrenal y es responsable de la reabsorción de sodio a la circulación sanguínea. Además, también estimula la excreción del potasio.

La aldosterona regula los niveles de sodio y potasio de forma simultánea, ayudando a retener la sal necesaria para el organismo, por lo que mantiene la presión sanguínea y distribuye los fluidos. También equilibra los electrolitos en sangre.

Es responsable de la reabsorción de cerca del 2% del sodio filtrado en los riñones, que es casi igual a todo el contenido de sodio en la sangre humana con una Tasa de Filtración Glomerular normal.

Puede ser tan importante como el cortisol. Si se encuentra en exceso, la presión sanguínea puede ser demasiado alta y los niveles de potasio serán demasiado bajos. La persona sufrirá de calambres musculares y de debilidad muscular… Cuando el nivel es demasiado bajo, los riñones liberan demasiada sal, por lo que se produce una presión sanguínea baja, un volumen de sangre bajo, un pulso alto y/o palpitaciones, mareo, cansancio, necesidad de sal, se puede orinar con frecuencia, sudar, tener sed…

Se encuentra disminuida en la Enfermedad de Addison y aumenta en el Síndrome de Conn.

La hormona renina se produce por el riñón y ayuda a regular la liberación de aldosterona.

© 2008 - 2009 Addison.es - Aviso - Mapa del sitio - Politica de privacidad - Contacto

ir al principio de la página