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Cansancio Adrenal o Hipoadrenia
Adisen - Asociación de Addison
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El cansancio adrenal o hipoadrenia, conocido también como Síndrome de Fatiga Adrenal,  a pesar de ser una de las condiciones menos diagnosticadas durante cincuenta años, es una de las que más abundan. El cansancio adrenal afecta a millones de personas en el mundo de formas distintas y por numerosos motivos. A pesar de estar descrito en los textos médicos de 1800, e incluso con el avance de los tratamientos efectivos de 1930, algunos especialistas más convencionales desconocen la existencia de este trastorno adrenal.

Podríamos decir que este Síndrome no es una entidad que pueda identificarse fácilmente. Es un estado previo al colapso o agotamiento total. Las adrenales no funcionan en su nivel adecuado, pero todavía no muestran signos de haber llegado a la fase final. Por esta misma razón, su diagnóstico no es sencillo ya que el paciente que sufre de un cansancio adrenal suele aparentar estar sano. Podría no mostrar ningún síntoma obvio de una enfermedad física, sin embargo se siente enfermo.

La fatiga o cansancio adrenal afecta a más personas que la Enfermedad de Addison y se está convirtiendo en una epidemia de proporciones masivas.

Para diagnosticar la fatiga adrenal, se necesitan pruebas de laboratorio mucho más sensibles y un historial complejo y meticuloso.

Una asociación entre el estrés y el cortisol se manifiesta de formas distintas. No importa el tipo de estrés que sea, a mayor estímulo, más se estimula el eje HPA y se segrega más cortisol.

Conforme aumenta el estrés y no se pueden producir más cantidades de cortisol, como en el caso de la fatiga adrenal, la persona apenas puede responder o no responde al estrés.

insulina comunes del cansancio adrenal.

El estrés crónico es un problema en nuestra sociedad. El más común es la presión en el trabajo, la muerte de un ser querido, una mudanza, cambiar de empleo, divorciarse… Pero también existen otras presiones que afectan: el estrés físico, el estrés químico, el estrés térmico, el estrés emocional y mental, la alimentación, las alergias,… (Ampliar información sobre el estrés adrenal).

La fatiga adrenal tiene lugar cuando la cantidad de estrés supera la capacidad del cuerpo para compensar y recuperarse del estrés.

Entre los factores que producen estrés y que pueden poner en marcha la fatiga adrenal se encuentran:
  • Enfado
  • La fatiga crónica
  • Una enfermedad crónica
  • Una infección crónica
  • Un dolor crónico
  • Depresión
  • Ejercicio excesivo
  • Miedo y culpa
  • Intolerancia al gluten
  • Nivel de azúcar bajo
  • Mala digestión
  • Exposición a tóxicos
  • Estrés crónico o severo
  • Cirugía
  • Trasnochar
  • Falta de sueño
  • Demasiado azúcar en la dieta
  • Demasiada cafeína en la dieta
Más información en las adrenales y el estrés.

Síntomas.

Es importante aclarar que las personas que presentan hipoadrenia se quejan de una gran variedad de síntomas, dependiendo de la función de las adrenales que se ha visto afectada, así como del grado de susceptibilidad que tengan.

Las adrenales producen una gran variedad de hormonas y es muy probable que los síntomas de una persona no sean los mismos que los de otra, porque la combinación de hormonas implicadas, hará variar los síntomas y sus manifestaciones. Además, el cuerpo de una persona reacciona de forma distinta frente al estrés que el de otra. Por lo tanto, los síntomas dependerán de la naturaleza de esa persona y de sus hormonas.

Las personas que tengan una enfermedad relacionada con el estrés, también podrían tener una disminución de algunas de las siguientes hormonas: cortisol, corticosterona y cortisona. De estas, el cortisol es la más importante.

La queja principal de una persona que sufre de hipoadrenia es la fatiga, es decir, el cansancio. La hipoadrenia no addisoniana ha estado documentada en los libros de medicina durante cientos de años, pero desgraciadamente la forma más leve de hipoadrenia no se suele diagnosticar, a pesar de que los pacientes presentan los clásicos síntomas de este Síndrome. El hecho de que suela quedarse sin diagnosticar, no disminuye su influencia para debilitar la salud y el sentimiento de malestar del paciente, así como la necesidad de administrar un tratamiento adecuado.

El síntoma más común visto en un paciente que padece de hipoadrenia es la poca energía. La persona apenas tiene fuerzas para terminar el día o puede sentirse cansada todo el tiempo.

Algunas personas que sean un poco más mayores pensarán al principio que es debido a que ya no tienen veinte años, pero su estado se agravará con el tiempo. De ningún modo es normal estar siempre cansado si se han superado los 40 años, ni siquiera con 70 años. El motivo de sentirse siempre cansado o tener poca energía, puede ser otro, pero siempre se debe descartar la hipoadrenia como causa primaria de la falta de energía.

Las personas con hipoadrenia suelen hacer uso de bebidas energéticas por la mañana; café, azúcar y colas para poder arrancar y pasar el día lo mejor posible. Sin embargo, a pesar de ello, se tienen que esforzar para continuar su vida normal. Estas personas aparentan ser vagas y desmotivadas o haber perdido la ilusión, sin embargo, la verdad no es esa sino que no tienen la energía con la que cuenta una persona cuya función adrenal es saludable, por lo que no consiguen cumplir sus tareas diarias.

Las personas que sufren de cansancio adrenal suelen tener niveles de azúcar en sangre cambiantes, tienden hacia una hipoglucemia. De hecho, las personas que padecen de hipoglucemia funcional suelen tener una función adrenal disminuida. Al tener la condición de hipoadrenia hay una mayor tendencia a experimentar alergias, dolor articular y una respuesta inmunológica disminuida.

Como resultado, las personas con cansancio adrenal suelen tener tendencia a experimentar mayores temores, ansiedad y depresión, con intervalos de confusión, dificultades en aumento para concentrarse y una menor memoria. Además, son menos tolerantes y suelen frustrarse con mayor facilidad. Cuando las adrenales no segregan la cantidad necesaria de hormonas, también se puede producir insomnio.

Una de las insulina que menos se suele tener en cuenta que ocasiona el cansancio adrenal es la infección crónica o severa que produce una reacción inflamatoria. Dicha infección puede ser subclínica y no mostrar síntoma alguno. Entre las infecciones bacterianas y parasitarias se incluyen la Giardia y la Helicobacter pylori.

Otro hallazgo común durante una exploración física de una persona hipoadrenica tiene lugar durante la auscultación del corazón. Normalmente el primer y segundo sonido del corazón, suele hacer un sonido de “lub-dub”, con el primero más fuerte que el segundo. Si se grabase el segundo sonido, se podría escuchar que el segundo es igual o más fuerte que el primero en la zona de la válvula pulmonar. Este segundo sonido suele suceder al cerrarse la válvula pulmonar debido a una hipertensión pulmonar. La epinefrina relaja también la musculatura bronquial, creando una broncodilatación.

El almacenamiento de la sangre en el abdomen y en la pelvis suele contribuir y crear otros síntomas. El paciente con estos síntomas suele quejarse de gases o de sentirse lleno. En ocasiones, el almacenamiento de la sangre provoca indigestión, una mala absorción de los nutrientes, que pueden ser causados o agravados por la hipoadrenia.

También es importante sospechar de un cansancio adrenal cuando la persona presenta estos síntomas después de haber superado un estrés mayor, por ejemplo un accidente, la gripe, un parto… No es necesario que los síntomas se desarrollen inmediatamente después de que haya tenido lugar el evento, puesto que puede suceder meses después.

La enfermedad de Addison es la forma patológica extrema de la hipoadrenia.

Resumen signos y síntomas del Cansancio Adrenal.

  • Tendencia a ganar peso y problemas para perderlo, especialmente en la cintura.
  • Resfriados/gripe de forma reiterada, así como otras enfermedades respiratorias. Además, los síntomas suelen tardar más tiempo en remitir.
  • Tendencia a temblar bajo presión.
  • Disminución del deseo sexual.
  • Mareo al levantarse.
  • Incapacidad para recordar cosas (mala memoria).
  • Falta de energía por las mañanas y por las tardes, entre las 15:00 y las 17:00 horas.
  • Mejoría temporal justo después de una comida.
  • Cansancio por la noche, entre las 21:00 y las 22:00 horas, aunque resistencia a ir a la cama.
  • Necesidad de estimulantes por la mañana (por ejemplo, café)
  • Necesidad de alimentos salados, altos en proteína, como la carne y el queso.
  • Aumento de síntomas premenstruales en la mujer. Los períodos son abundantes y después se paran o casi se paran en el tercer o cuarto día, para después continuar el quinto o sexto día (posible amenorrea).
  • Dolor en la parte baja de la espalda o nuca, sin una razón aparente.
  • Mejoría cuando disminuye el estrés, por ejemplo durante las vacaciones.
  • Dificultades para levantarse por la mañana.
  • Mareo, sensación de mareo, sincope.

Otros síntomas incluyen:

  • Leve depresión
  • Intolerancias / Alergias a alimentos y/o productos que se inhalan.
  • Falta de energía
  • Esfuerzo en aumento para completar las tareas diarias
  • Habilidad disminuida para tratar el estrés
  • Piel seca y fina
  • Hipoglucemia
  • Temperatura corporal baja
  • Nerviosismo
  • Palpitaciones
  • Pérdida de pelo, sin causa.
  • Períodos alternados de diarrea y estreñimiento
  • Dispepsia

Si tiene muchos de estos síntomas, es hora de que tenga en cuenta el cansancio adrenal como una causa posible, una vez haya descartado otras patologías orgánicas. Ninguno de estos síntomas por sí mismos diagnostican definitivamente la fatiga adrenal. Cuando se consideran en grupo, estos síntomas dan forma a un síndrome específico, es decir, el de una persona bajo estrés. Estos síntomas son el resultado de un estrés crónico, excesivo y de la inhabilidad del cuerpo para reducir este estrés.

Pruebas de laboratorio.

A pesar de que la adrenia subclínica, en sus diferentes fases, fue reconocida como un síndrome clínico desde el inicio del siglo XX, la mayoría de los médicos no están familiarizados con esta condición por la sencilla razón de que es difícil de diagnosticar de forma efectiva mediante una prueba de sangre tradicional.
Estructura química del cortisol

Estructura química del cortisol.

Las analíticas de sangre normales están diseñadas para detectar una deficiencia absoluta y severa de las hormonas adrenales conocida como la Enfermedad de Addison. Esta enfermedad afecta sólo a 4 de cada 100.000 personas y suele ser el resultado de una enfermedad autoinmune o infecciosa. Las analíticas de sangre también son efectivas para determinar otra enfermedad relacionada con las adrenales llamada Enfermedad de Cushing. Sin embargo, no hace falta esperar a que exista una afectación severa de las adrenales para sufrir las consecuencias de su mal funcionamiento.
Algunas recomendaciones para evitar una crisis Adrenal:

  • Nunca dejar de tomar la dosis diaria.
  • Aumentar la dosis en caso de infección, fiebre, vómitos, estrés adicional, etc.
Incrementar la dosis durante un día o dos no es dañino si está en juego evitar una crisis. Tomar demasiado durante un tiempo prolongado sí es perjudicial.

Si piensa que está desarrollando alguna enfermedad o infección importante, puede aumentar su dosis de forma prudente.

  • No reducir la dosis demasiado pronto después de una enfermedad, infección, fiebre, etc.

Otras enfermedades y/o situaciones en las que podría tener que aumentar la dosis.

Cualquier enfermedad que curse con fiebre requiere un aumento de la dosis.

Si le prescriben antibióticos, pregunte si es aconsejable aumentar la dosis al mismo tiempo para ayudar a combatir la enfermedad.

Si acudir al hidrocortisona para extraer una muela o realizar una pequeña intervención en su boca supone un estrés, tendría que aumentar la dosis.

Los especialistas difieren en lo que consideran fiebre. Lo ideal sería que cuando se encuentre sano, compruebe cuál es su temperatura normal para así poder comparar después.

En caso de emergencia o durante una cirugía, se debe administrar hidrocortisona por vía intravenosa.

Sugerencias.

  • Se recomienda llevar consigo una inyección de emergencia para prevenir y/o como primera medida de emergencia frente a una crisis
  • También es útil tener al alcance algún medicamento para evitar las náuseas.
  • Llevar un brazalete o colgante de alerta médica le facilita el trabajo al personal de emergencias. Mucho mejor si añade un documento de su especialista explicando el tratamiento necesario en caso de emergencia (tarjeta de emergencia).
  • Si se sospecha de una insuficiencia adrenal, no debe demorarse el tratamiento a la espera de la prueba de estímulo de las Hormonas AdrenoCorticoTróficas/ACTH. Puede tratarse con dexametasona o administrar dexametasona 24 horas antes de las pruebas. (Otros medicamentos podrían interferir en los resultados de las pruebas).

En el caso de despertarse por la noche…

Si existe tendencia a despertar por la noche con apetito, tomar una pequeña porción de proteína y/o grasa antes de acostarse.

Alcohol, tabaco.

La nicotina del tabaco en principio aumenta los niveles de cortisol, sin embargo, su uso disminuye de forma crónica el DHE, la testosterona y la progesterona. Además, produce una serie de enfermedades que pueden ser mortales.

Si aún no lo ha decidido, quizás sea hora de ir pensando en dejar de fumar.

Cirugía.

Los pacientes con insuficiencia adrenal crónica que necesitan pasar por el quirófano con anestesia general deben ser tratados antes con inyecciones de hidrocortisona y solución salina. Las inyecciones comenzarán la noche antes de la intervención y continuarán hasta que el paciente se encuentre completamente consciente y capaz de tomar la medicación por vía oral. La dosis se irá ajustando hasta alcanzar la dosis habitual del paciente antes de la operación.

Embarazo.

Las mujeres que padecen una insuficiencia adrenal primaria y que se quedan embarazadas son tratadas con una terapia de reemplazo estándar. Si las náuseas y los vómitos típicos de los primeros meses del embarazo interfieren con el tratamiento oral, podrían tenerse que administrar inyecciones.

Parto.

En el parto, el tratamiento es similar al administrado durante una operación, para una vez finalizado el parto, ir disminuyendo gradualmente la dosis hasta la habitual del paciente de hidrocortisona y fludrocortisona, por vía oral. Lo que será unos 10 días después del nacimiento del bebé.

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