Página Principal de Addison.es

 

Internet Explorer 800x600

Diabetes Tipo 1
Adisen - Asociación de Addison

Las personas con diabetes de tipo 1 suelen desarrollar síntomas en un período de tiempo corto y la enfermedad suele diagnosticarse en una sala de emergencias.

Entre los síntomas, se manifiestan los siguientes:

  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
  • Pérdida de peso, a pesar del aumento del apetito
  • Fatiga, cansancio
  • Náuseas
  • Vómitos

Diagnóstico.

Averiguar que se tiene diabetes de tipo 1 suele ser un momento en el que la persona se asusta. La diabetes de tipo 1 es grave, pero no deje que le entre el pánico. Las personas con diabetes viven una vida larga, sana y feliz. Sólo hay que controlarse y manejar bien la enfermedad.

Las personas con este tipo de diabetes no son capaces de producir insulina. Generalmente se diagnostica en la infancia, aunque muchas personas son diagnosticadas cuando tienen más de 20 años.

Al no producir insulina, se necesitan inyecciones diarias de ésta para mantenerse con vida.

La causa exacta se desconoce, aunque se baraja la posibilidad de que puedan desempeñar un papel importante los virus y los problemas autoinmunitarios.

Vivir con diabetes es aprender a tratar con los problemas que acarrea la enfermedad. En la diabetes de tipo 1, se puede producir una hipoglucemia o una hiperglucemia. A casi todos los pacientes con este tipo de diabetes les suele suceder de vez en cuando.

La hipoglucemia, o un nivel bajo de glucosa, puede presentarse incluso cuando se está haciendo todo lo posible por controlar la diabetes. En ocasiones, no se puede evitar, pero se puede aprender a detectar antes de que se complique.

La hipoglucemia, también llamada reacción a la insulina, presenta los síntomas siguientes:

  • Temblores
  • Mareo
  • Sudores
  • Hambre
  • Dolor de cabeza
  • Palidez
  • Cambios de comportamiento, por ejemplo, llorar sin ninguna razón aparente
  • Movimientos lentos y pesados
  • Dificultad de concentración o confusión
  • Sensación de pinchazos alrededor de la boca

Comprobar el nivel del azúcar.

Parte del proceso de control de la diabetes consiste en controlar el nivel de glucosa en sangre. Su especialista le dirá cuál es el método más adecuado para su caso. Según los resultados, sabrá si el nivel es bajo o alto. Si confirma que el nivel de azúcar es demasiado bajo, actúe de inmediato.

Tratar el episodio de hipoglucemia.

La manera más rápida de elevar el nivel de glucosa en sangre y tratar la hipoglucemia es mediante algún tipo de azúcar, por ejemplo, 3 tabletas de glucosa, medio vaso de zumo de frutas o 5-6 piezas de caramelo duro.

Lo óptimo es que su especialista le informe de antemano acerca de los alimentos que puede utilizar en estos casos. Asegúrese de llevar siempre, al menos un tipo de azúcar encima.

Una vez haya tomado las medidas para solventar la hipoglucemia, espere entre 15 y 20 minutos para comprobar el nivel de glucosa. Si todavía sigue bajo, repita el proceso. Una vez se haya recuperado, asegúrese de tomar sus comidas habituales.

La hipoglucemia debe tratarse de inmediato porque puede empeorar rápidamente y hacer que pierda el conocimiento. Una vez que pierda el conocimiento, es necesario recibir una inyección de emergencia de inmediato, por ejemplo, una inyección de glucagón o tratamiento de emergencia en el hospital.

El glucagón aumenta el nivel de glucosa en sangre. Se inyecta igual que la insulina. Pregunte a su médico para que se lo prescriba. Tendrá que informar a las personas que le rodean (familiares y compañeros de trabajo), para que puedan inyectarle este medicamento cuando lo necesite.

En el caso de no disponer de glucagón, debe ser conducido a un hospital o centro de salud más cercano para recibir tratamiento de inmediato.

Si pierde el conocimiento debido a una hipoglucemia, tenga en cuenta que las personas:

  • No pueden inyectarle insulina
  • No puede comer ni beber
  • No ponga sus manos en su boca
  • Deben inyectarle glucagón
  • Deben llamar a una ambulancia o llevarle al centro de salud u hospital más cercano

Prevenir.

Prevenir es lo ideal. Compruebe su nivel de azúcar con asiduidad. Aprenda de sus síntomas. Sepa reconocerlos a tiempo.

Una persona con diabetes puede presentar una hiperglucemia de vez en cuando y es un problema muy grave si no es tratado.  Por esta razón, conocer los síntomas y saber cómo tratarlos, resulta imprescindible.

La hiperglucemia tiene lugar cuando el azúcar (glucosa) en sangre es demasiado elevado. En este caso, sucede cuando el organismo tiene poca, o apenas tiene insulina. O cuando no utiliza la insulina de forma apropiada.

La causa puede ser muy variada, por ejemplo, por haber hecho demasiado ejercicio, por el estrés de una enfermedad, por problemas emocionales, etc.

Entre los síntomas, se incluyen los siguientes:

  • Glucosa en sangre, elevada.
  • Niveles elevados de azúcar en orina.
  • Micción frecuente
  • Aumento de la sed

Comprobar el nivel del azúcar.

Parte del proceso de control de la diabetes consiste en controlar el nivel de glucosa en sangre. Su especialista le dirá cuál es el método más adecuado para su caso. Según los resultados, sabrá si el nivel es bajo o alto. Si confirma que el nivel de azúcar es demasiado bajo, actúe de inmediato.

Tratar el episodio de hiperglucemia.

Es importante tratar el episodio de hiperglucemia en el momento en que se detecte. Si no se trata, puede dar lugar un coma diabético (cetoacidosis). La cetoacidosis se manifiesta cuando el organismo no tiene suficiente insulina. Sin insulina, no se puede usar glucosa como energía.

La cetoacidosis pone su vida en peligro y necesita un tratamiento médico de inmediato. Entre los síntomas, se incluyen:

  • Falta de aliento
  • Aliento que huele a frutas
  • Náuseas y vómitos
  • Boca muy seca

Hable con su especialista sobre cómo manejar esta situación.

En ocasiones, se puede disminuir el nivel de azúcar en sangre haciendo ejercicio. Sin embargo, si el nivel de glucosa en sangre es superior a los 240 mg/dl, compruebe su (acetona) cetona en orina. Si existe cetona en la orina, NO haga ejercicio. Hacer ejercicio cuando se tiene acetona en la orina hará que el nivel de azúcar suba incluso más.

Reducir la cantidad de comida ingerida, podría ayudar.

Si ninguna de estas opciones ayuda, consulte la medicación con el especialista.

Hable con su especialista sobre cómo manejar esta situación.

Prevenir.

Actualmente, no existe método alguno para prevenir la diabetes de tipo 1.

Lo mejor para prevenir a una hiperglucemia es controlar la diabetes. El truco está en conocerse bien, reconocer los síntomas y actuar antes de que las cosas empeoren.

Tratamiento.

No existe cura para la diabetes. El tratamiento consiste en medicamentos, dieta y ejercicio para controlar el nivel de azúcar en la sangre, al igual que prevenir los síntomas y sus complicaciones.

Antes del descubrimiento de la insulina en 1921, todas las personas que padecían diabetes del tipo 1 morían a los pocos años de ser diagnosticados. Aunque la insulina no es una cura, su descubrimiento ha supuesto un paso muy importante en el tratamiento de la diabetes.

Hoy en día, siguiendo una dieta saludable, haciendo ejercicio, y tomando la insulina, así como los medicamentos que correspondan a la diabetes de tipo 1, la persona puede vivir una larga vida, saludable.

La cantidad de insulina que toma cada persona depende de sus actividades diarias, de la ingesta de alimentos y de su nivel de glucosa en sangre. La persona que la padece, debe seguir un control frecuente para adaptar su tratamiento a las necesidades de su organismo.

Las personas con diabetes del tipo 1 deben seguir una dieta saludable, seguir una pauta de ejercicios y utilizar su medicación (si les ha sido prescrita). Hacerlo, disminuye los riesgos de un empeoramiento y/o de complicaciones.

Dejar de fumar también es importante.

Los diabéticos deben hacerse responsables de su control diario. Por lo general, esto supone vigilarse el nivel de glucosa en sangre y tomar las medidas necesarias dependiendo de si está baja (hipoglucemia) o alta (hiperglucemia).

Además de comprobar su nivel de glucosa, el médico y/o especialista tendrá que seguir su progreso. En ocasiones, hace falta un equipo médico para atender distintas necesidades (por ejemplo, el médico de medicina primaria, el endocrino, un dietista, un pediatra, un oftalmólogo, etc.).

Manejar la diabetes.

Su médico de medicina primaria o su especialista le enseñará a manejar su diabetes. Entre las habilidades que aprenderá, se encuentran las siguientes:

  • Reconocer los síntomas de los niveles bajos y altos de glucemia (hipoglucemia e hiperglucemia).
  • Qué comer y cuándo.
  • Tomar la insulina y/o los medicamentos orales.
  • Medir y registrar la glucemia.
  • Medir las cetonas en la orina.
  • Ajustar el consumo de insulina o de alimentos al modificar sus hábitos alimenticios y de ejercicio.
  • Manejar los días en los que está enfermo.
  • Almacenar adecuadamente los suministros.

Las personas con diabetes no sólo deben aprender a manejar su enfermedad, sino que es altamente recomendable mantenerse informados y al día, ya que constantemente se están desarrollando nuevas investigaciones y mejores maneras de tratar la enfermedad.

Auto-comprobación.

Si tiene diabetes, necesitará un dispositivo para comprobar su nivel de glucemia en sangre. Normalmente sólo hace falta una gota de sangre para analizar el nivel de glucosa. Es un método sencillo y rápido que le ayudará a controlar su diabetes y a vigilar si está siguiendo bien su tratamiento. Su especialista le enseñará a utilizarlo.

Dieta.

Una dieta equilibrada es muy importante para el diabético. Su médico le indicará las grasas, proteínas e hidratos de carbono que puede consumir en su dieta diaria. Un dietista certificado puede serle muy útil para planificar su menú diario y ayudarle a comprender los alimentos que debe consumir y en qué cantidades.

Para las personas con diabetes de tipo 1 es importante establecer unos horarios de comidas fijas, ya que comer todos los días más o menos a la misma hora, facilitará un mejor control de la enfermedad, evitando los cambios bruscos de glucosa en sangre.

La medicación.

Entre los medicamentos que se utilizan para tratar la diabetes figuran la insulina y las píldoras para reducir los niveles de glucosa, denominados hipoglucémicos orales.

Las personas con diabetes del tipo 1 no pueden producir su propia insulina, por lo que necesitan inyecciones de insulina todos los días.

La insulina no viene en forma de píldoras, se suministra mediante inyecciones que, por lo general, requieren de una a cuatro por día. Algunas personas llevan una bomba de insulina que libera un flujo estable de insulina durante el día. Otras personas hacen uso de un nuevo tipo de insulina inhalada.

El especialista en diabetes es quien le recomendará el tipo de insulina y la forma en que debe suministrarse. Además, los educadores le enseñarán a autoinyectarse.

Ejercicio.

Siempre que no se tengan otras enfermedades que lo desaconsejen, el ejercicio regular es importante para las personas con diabetes porque ayuda a perder peso, controla la hipertensión y la glucemia.

Los diabéticos que hacen ejercicio con regularidad tienen menos probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cardiovascular.

Siempre antes de iniciar un programa de ejercicios, consulte con su especialista.

Si puede hacer ejercicio y el especialista se lo recomienda, intente escoger un tipo de ejercicio que le agrade. Hágalo, si es posible, todos los días a la misma hora, verifique sus niveles de glucemia antes y después, lleve alimentos que contengan un carbohidrato de acción rápida, lleve una tarjeta de identificación como diabético, beba líquidos adicionales que no contengan azúcar, antes, durante y después del ejercicio.

Los pies.

El cuidado de los pies es muy importante en una persona diabética. Una infección mal curada en un pie puede complicarse gravemente y podría ser necesario amputarle un dedo o la extremidad.

No se alarme. Teniendo en cuenta que tiene más riesgos de sufrir lesiones en los pies debido a la disminución de la capacidad para combatir infecciones, adopte una rutina diaria de revisarse los pies y cuidarlos de forma habitual.

  • Lávese los pies todos los días con agua tibia y un jabón suave. Después, séquelos muy bien.
  • Utilice una loción o una crema con vaselina para la piel seca.
  • Si observa alguna infección, cambio o úlcera, avise a su médico.
  • Utilice zapatos cómodos que se ajusten bien.
  • Acuda a un podólogo para que pueda retirar los callos y mantener sus uñas bien cortadas, sin posibilidades de que se haga heridas.
  • No fume. Fumar empeora el flujo de sangre a los pies.

Complicaciones.

Las complicaciones de emergencia incluyen el coma diabético. A largo plazo, entre otras, pueden manifestarse:

  • Retinopatía diabética
  • Nefropatía diabética
  • Neuropatía diabética
  • Enfermedad vascular periférica
  • Hipertensión
  • Enfermedad coronaria

Acuda a emergencias si se presenten los síntomas siguientes de cetoasidosis:

  • Aumento de la sed y de la micción
  • Náuseas
  • Respiración rápida y profunda
  • Dolor abdominal
  • Aliento con olor dulce
  • Pérdida del conocimiento
  • Hipoglucemia severa
  • Hiperglucemia severa

Alerta medica.

Todos los pacientes con diabetes deben llevar una identificación (brazalete o collar) para advertir a los médicos acerca de esta afección en caso de una emergencia, así como una tarjeta médica en su bolso o monedero.

Apoyo.

Muchos como usted tienen diabetes. No está solo. Intente relacionarse con personas que padecen diabetes. Quizás existan grupos de apoyo en su ciudad.
Le invitamos a participar en el foro de Addison.es, donde otros como usted comparten sus preocupaciones, sugerencias, ideas, consultas… Aprender gracias a la experiencia de otros, ayudar a los que están empezando, compartir momentos…

© 2008 - 2009 Addison.es - Aviso - Mapa del sitio - Politica de privacidad - Contacto

ir al principio de la página