|
|
Janet Hola, me llamo Janet y soy una mamá-Ingeniero Química. Tengo casi 45 años y soy madre de 5 niños. Creo que mis problemas adrenales y de tiroides han estado bajando en espiral desde hace años. Hace cinco años, cuando me quedé embarazada de mi hijo menor, adquirí neumonía por micoplasma de mis otros 2 hijos, durante mi primer trimestre. Cuando nació nuestro hijo, aspiró meconio y nos pasamos una semana de mucho estrés en el Hospital, teniéndole con oxígeno y bajo tratamiento médico. Unos 11 meses después de que naciera mi hijo cogí la gripe, por primera vez en años. Perdí mucho peso y nunca lo recuperé. El peso ha sido un problema casi durante toda mi vida. Siempre he sido más bien delgada. Cuando era niña, recuerdo que el pediatra me medía en la tabla y le decía a mi madre que no me diera postres ni nada para picar, porque tenía que ganar peso. ¡Eso! Me tengo que callar mi problema con el peso porque todo el mundo que conozco intenta perder peso. Es muy frustrante intentar ganar peso y en cuanto consigues aumentar algo, perderlo de nuevo. En el año 2006 empecé a tomarme mi temperatura basal. Me sorprendió ver las temperaturas, estaban entre 35.5 y 36.1. Durante los 9 meses que estuve controlándola, sólo llegué a superar los 36.6 en UNA ocasión. Mi enfermera comprobó mi TSH en mayo y los valores estaban dentro de los parámetros “normales”. Mi cansancio iba empeorando con cada año que pasaba. Dormía 10 años al día y me despertaba agotada. Estuve investigando algo y empecé a sospechar que mis problemas eran de tiroides debido a mi temperatura corporal tan baja. |
Así que de nuevo a Internet, y ¡Bingo! ¡Encontré STTM! ¡Gracias Janie! Le anoté mis resultados del laboratorio y Janie enseguida estuvo de acuerdo en que tenía hipotiroidismo. También me hice la prueba de la luz en la pupila y no la pasé. Así que pedí la prueba de saliva y pude averiguar lo mal que estaban mis adrenales. Este año, he podido averiguar que mi aldosterona apenas existe y que mi renina plasmática superaba el pico más alto del valor normal. Así que empecé a tomar Florinef. Pero el problema era que debería haberme dado cuenta de que mi sodio estaba en la parte alta de los valores normales, mientras que mi potasio estaba en el valor mínimo de los valores normales. Así que Florinef aumentó mi sodio aún más y me disminuyó el potasio notablemente. Mi pulso aumentó y aumentó y aumentó, así como mi presión sanguínea. Ahora tomo un suplemento de potasio cada día. Sigo luchando con mi poco apetito y cuando me siento estresada, pierdo más peso. Sé que tengo que trabajar mi dieta y eso es lo que voy a hacer durante el resto de este año. Debería mencionar también que en mitad de mis retos con la salud, como muchas otras madres, empecé a fijarme en mi familia y a preguntarme… Mi hija mayor había estado sufriendo una profunda depresión y cansancio. Naturalmente el pediatra decía que eran temores de la adolescencia. Yo no lo creía. Después de ponerle en tratamiento por cansancio adrenal e hipotiroidismo, mi hija feliz y radiante ha vuelto. Después vino mi marido. Conseguí que se hiciera la prueba de saliva. Los resultados demostraron que se encontraba en la fase 4 de cansancio adrenal y que padece Hashimoto. Ahora me estoy fijando en mi hijo mayor, que ha sido diagnosticado el año pasado oficialmente con ADHD. En cuanto tengamos el dinero, le voy a hacer las pruebas adrenales y de tiroides. Me rompe el corazón. Es un chico tan maravilloso, pero sin medicación, su forma de ser se ve mermada. Así que esta es mi historia… Hasta este momento. |
© 2008 - 2009 Addison.es - Aviso - Mapa del sitio - Politica de privacidad - Contacto