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Una persona con un leve hipotiroidismo puede sentirse bien. De hecho, esta condición podría no mostrar síntoma alguno. Sin embargo, los síntomas se harán más obvios conforme progrese la enfermedad. El hipotiroidismo se refiere a cualquier estado en el que la producción de la hormona tiroidea se encuentre por debajo de lo normal. Teniendo en cuenta que estas hormonas se encargan de manejar el metabolismo del cuerpo, las personas manifiestan síntomas asociados con un metabolismo lento. El hipotiroidismo puede ser debido a un problema de la propia tiroides (primario) o por un mal funcionamiento de la glándula pituitaria o del hipotálamo (secundario). Existe una gran variedad de desórdenes que pueden desencadenar un hipotiroidismo y estos desórdenes pueden implicar la glándula tiroidea de forma directa o indirecta. Debido a que la hormona tiroidea afecta al crecimiento, desarrollo y a numerosos procesos celulares, una hormona tiroidea inadecuada tiene consecuencias muy amplias en el organismo. Las personas con hipotiroidismo pueden sentirse deprimidas, ganar peso con facilidad, incluso sin estar comiendo más, mostrar debilidad muscular, piel seca, pérdida de pelo, mala memoria y dificultad de concentración. Las mujeres pueden presentar periodos irregulares. Síntomas. |
La tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune, es la causa más común del hipotiroidismo entre los jóvenes. Se caracteriza porque el sistema inmune ataca las células en la glándula tiroidea, evitando que pueda producir las suficientes hormonas tiroideas. El tiroides responde trabajando más para producir las hormonas suficientes, lo que puede hacer que aumente de volumen y se forme el bocio. Por lo general, el hipotiroidismo suele diagnosticarse fácilmente con un examen médico y unas pruebas analíticas. El tratamiento con el medicamento de reemplazo de la hormona tiroidea puede restaurar los niveles normales de la hormona en sangre. El hipotiroidismo subclínico se refiere a un estado en el que los pacientes no demuestran síntomas de hipotiroidismo. Estos pacientes también tienen un nivel normal de hormonas tiroideas en sangre. La única anormalidad es un TSH elevado. Esto implica que su glándula pituitaria está trabajando de más para mantener un nivel normal de hormonas tiroideas en sangre y que la glándula tiroidea requiere una estimulación extra de la pituitaria para producir las hormonas necesarias. La mayoría de estos pacientes progresarán en un hipotiroidismo obvio, especialmente si la TSH se encuentra por encima de un determinado nivel. Aunque existe cierta controversia al respecto, muchos endocrinos tratan a este tipo de pacientes, sobre todo si presentan un nivel de colesterol en sangre elevado. Se puede sospechar de un hipotiroidismo en pacientes que presenten cansancio, intolerancia al frío, estreñimiento o piel seca… (Comprobar síntomas mencionados más arriba) La analítica de sangre confirmará el diagnóstico.
Con un hipotiroidismo, los niveles de hormonas tiroideas en sangre estarán disminuidos. Sin embargo, el nivel de hormonas tiroideas (T3 y T4) podría ser normal, por lo tanto, para detectar un hipotiroidismo es necesario llevar a cabo la prueba de estimulación de la hormona tiroidea (TSH). La TSH es segregada por la glándula pituitaria. Si existe una disminución de la hormona tiroidea, la pituitaria reacciona estimulando la producción de la hormona tiroidea. En los casos de hipotiroidismo, el nivel de TSH debe estar aumentado, aunque existen excepciones. Si la disminución de la hormona tiroidea es causada por un defecto de la pituitaria o del hipotálamo, los niveles de TSH serán anormalmente bajos. Este tipo de enfermedad es conocida como hipotiroidismo secundario o terciario.
La prueba de TRH será la que distinga entonces entre un hipotiroidismo causado por un defecto en la pituitaria o por un defecto del hipotálamo. En esta prueba se administra una inyección de TRH y es llevada a cabo por un endocrino. Todas estas pruebas analíticas confirman el diagnóstico del hipotiroidismo, pero no averiguan la causa que lo produce. Para encontrar la causa, hay que elaborar un historial médico completo del paciente, comprobar anticuerpos y realizar un escáner de tiroides. El escáner puede ayudar en el diagnóstico de la causa que provoca el problema. Si la pituitaria o el hipotálamo es la causa del hipotiroidismo, podría ser necesario llevar a cabo una resonancia magnética del cerebro, así como otros estudios. La elección de las pruebas depende de la enfermedad y sintomatología de cada paciente. Problemas en el diagnóstico. Aunque la mayoría de las personas con hipotiroidismo serán fáciles de diagnosticar con una simple analítica de sangre, millones de personas que padecen un hipotiroidismo entre leve y moderado son más difíciles de diagnosticar. Cada persona manifiesta distintos síntomas o ninguno. Además, los niveles de hormonas tiroideas no siempre coinciden con los síntomas, por lo tanto, es importante hacer lo posible para que el paciente se encuentre mejor, aunque sus síntomas no sean confirmados por los resultados analíticos dentro de los valores normales. Es decir, que incluso si un paciente presenta resultados dentro de los valores normales, podrían no ser normales para él/ella. La siguiente tabla resume los resultados de las pruebas y su significado:
insulina. Algunas insulina predominan más que otras. Las más comunes son las siguientes:
El tratamiento habitual para un tiroides hipoactivo es la toma diaria de la hormona sintética de tiroides (Levotiroxina). Preferentemente en una sola toma, por la mañana. Esta medicación oral equilibra los niveles de hormonas, ayudando al organismo a volver a la normalidad. El tratamiento con la hormona sintética de tiroides suele ser de por vida. No obstante, para alcanzar la dosis adecuada, será necesario acudir a la consulta del especialista para ir adaptándola a las necesidades de cada organismo, según los síntomas y la prueba de TSH, a realizar cada 2 ó 3 meses. Posteriormente, volverá a evaluarse anualmente. Alcanzar la dosis más apropiada no suele ser fácil. Por ello podría ser necesario llevar a cabo analíticas de sangre con mayor frecuencia, pero es importante hablar con el especialista acerca de los síntomas y de cómo se siente mientras está tomando la medicación. La medicación debe hacerle sentir mejor, disminuir el riesgo de padecer una enfermedad del corazón y evitar la osteoporosis… Poco después de iniciado el tratamiento, la persona se sentirá menos cansada. La medicación normalmente también disminuye el nivel de colesterol e incluso se puede perder peso. En 1 ó 2 semanas se puede empezar a sentir cierta mejoría, aunque la respuesta del metabolismo a la terapia hormonal de tiroides suele tardar un mes o dos antes de sentirse completamente normal. Excederse en la dosis necesaria puede ocasionar algunos efectos secundarios como por ejemplo un aumento en el apetito, insomnio, palpitaciones, temblores, una pérdida de calcio… La persona puede desarrollar osteoporosis y, en el caso de una persona con problemas de corazón, una dosis excesiva puede provocar un ataque cardiaco o empeorar una angina. Si tiene una enfermedad de las arterias coronarias, el médico podría comenzar un tratamiento con una dosis baja e ir aumentando de forma gradual. El reemplazo progresivo de hormonas permite a su corazón adaptarse al aumento de su metabolismo.Nunca deje de tomar el tratamiento sin consultarlo con el especialista y tampoco se salte una dosis. Después de aproximadamente un mes de tratamiento, deben comprobarse los niveles de las hormonas en la sangre, con objeto de determinar si la dosis que está tomando el paciente es la correcta. También suele comprobarse si se han producido anticuerpos contra el tiroides, un síntoma de tiroiditis autoinmune. Interacciones: Algunos medicamentos, suplementos dietéticos e incluso algunos alimentos pueden afectar su habilidad de absorber la levotiroxina. Consulte con su médico si consume elevadas cantidades de soja o una dieta rica en fibra, así como si consume otros medicamentos como por ejemplo, suplementos de hierro, hidróxido de aluminio… Si tiene hipotiroidismo subclínico, hable con su especialista acerca del tratamiento. Si tiene un nivel de TSH relativamente bajo, probablemente no le ayudará una terapia de reemplazo de hormona tiroidea y el tratamiento incluso podría hacerle daño. Por otro lado, si tiene un nivel de TSH alto, las hormonas tiroideas pueden mejorar su nivel de colesterol, la habilidad de bombeo de su corazón o su nivel energético. Hipotiroidismo sin tratar. Un hipotiroidismo sin tratar puede ocasionar numerosos problemas de salud, más o menos severos:
Peligros del hipotiroidismo sin tratar. Cuando el cuerpo espera una cantidad determinada de hormona de tiroides, la glándula pituitaria hará una estimulación adicional de la hormona tiroidea (TSH) para que el tiroides produzca más hormonas. Este bombardeo constante, junto con niveles altos de TSH, pueden agrandar la glándula tiroidea y producir bocio. Sin tratar, los síntomas del hipotiroidismo aumentarán. Raramente, pueden presentarse complicaciones como depresión, fallo cardíaco o coma. No obstante, con un tratamiento adecuado, los síntomas pueden desaparecer gradualmente y es muy improbable que se desarrollen complicaciones. |
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