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Cualquier terapia que reemplace las hormonas que tu organismo no pueda producir por sí mismo o no pueda producir la cantidad suficiente, se denomina terapia de reemplazo hormonal. Algunas de estas hormonas son producidas por la glándula pituitaria, también denominada hipófisis. Aunque del tamaño de un guisante, cuando hablamos de la glándula pituitaria, nos referimos a la glándula más importante de nuestro cuerpo situada a los pies del hipotálamo y en la base del cerebro. Se le suele denominar la glándula madre porque controla numerosas glándulas hormonales, incluidas la tiroides, las suprarrenales y las glándulas reproductivas. Cuando la glándula pituitaria funciona normalmente, suele producir las siguientes hormonas: Hormona adrenocorticotrópica (conocida también como ACTH). Hormona antidiurética (ADH). |
Gonadotropinas.
Esta hormona estimula los pechos para producir leche. Está presente en todo momento en los hombres y en las mujeres, pero se segrega en grandes cantidades durante el embarazo y la época en la que la mujer da de mamar a su bebé. Hormona estimulante del tiroides. Conocidas las hormonas producidas por la glándula pituitaria, si la hipófisis no produce una o más de estas hormonas, o no produce las suficientes, entonces esta condición se denomina hipopituitarismo (panhipopituitarismo si no produce más de una hormona). Tratamiento. Cuando se produce una falta de la hormona adrenocorticotrópica (conocida también como ACTH), es común manifestar cansancio, una sensación de malestar general y falta de fuerza. También es posible sentirse mareado/a. Algunos pacientes, además, sufren náuseas y diarrea. El tratamiento consiste en una terapia de reemplazo hormonal de cortisol mediante el uso de hidrocortisona, dosificada en dosis a lo largo del día. En ocasiones se prescribe un medicamento alternativo. Es importante aumentar la dosis en momentos de mayor estrés, enfermedad, cirugía, etc. Esto es muy importante, ya que bajo estas circunstancias el organismo normalmente produciría bastante cantidad de la hormona esteroide, por lo que hay que administrar lo que falta. También se hace necesario llevar una tarjeta médica de emergencias, un kit de emergencias y un brazalete o colgante de emergencias para advertir a los servicios médicos de la necesidad de administrar corticoides. Aldosterona. La dosis de ambos, el cortisol y la aldosterona es diferente en cada paciente, por lo que habrá que adaptarla a cada persona dependiendo de su estado general de salud, especialmente según los síntomas. La hormona antidiurética, vasopresina, controla la producción de orina. Esta enfermedad es tratada mediante un medicamento conocido como Desmopresina, que produce una actividad similar a la hormona ADH. Retiene agua y previene la pérdida excesiva de agua en la orina. Además, previene la deshidratación causada por la pérdida excesiva de agua. Las gonadotropinas controlan los ovarios, los testículos y las hormonas sexuales. Como la falta de gonadotropinas evita que los ovarios o testículos puedan producir las hormonas sexuales correctas, normalmente el tratamiento consiste en estas hormonas. Las mujeres suelen toman estrógenos y progestógenos, es decir, las hormonas principales producidas por los ovarios. En ocasiones, los médicos prefieren administrar este tipo de medicamento mediante parches. Para los hombres, la hormona sexual principal es la testosterona y puede ser reemplazada de muchas formas, mediante inyecciones cada dos o cuatro semanas, pastillas o parches. Si está intentando formar una familia, consulte con un especialista. La hormona del crecimiento es importante tanto para los niños como para los adultos.
La prolactina estimula la producción de leche y suprime los efectos de las gonadotropinas. Su falta o exceso no suele causar muchos síntomas, siendo la excepción durante el embarazo, cuando la falta de esta hormona implica que la madre no pueda producir leche. Los pacientes con hipopituitarismo suelen sufrir de un nivel en exceso de prolactina, a pesar de tener deficientes otras hormonas. Un nivel elevado de prolactina puede disminuir la libido e interferir en los niveles de las hormonas sexuales, menstruación y erecciones. Por lo general, no hace falta un tratamiento para un nivel de prolactina disminuido. Si la madre no produce leche para su bebé, se recomiendan otros métodos para alimentarlo. No es algo por lo que preocuparse, ya que el bebé puede conseguir todos los nutrientes que necesita mediante los distintos métodos disponibles. En el caso de que exista un nivel elevado de prolactina, también conocido como hiperprolactinemia, es posible que sea necesario controlarlo mediante un medicamento que actúa del mismo modo en el que el cerebro actuaría para detener su producción. El TSH Si la pituitaria está produciendo un nivel disminuido de TSH y evita que la glándula tiroidea funcione correctamente, el especialista prescribe la hormona tiroidea. Normalmente se ingiere de forma diaria, en pastillas. El especialista ajustará la dosis dependiendo de los síntomas y de las analíticas de control. Seguimiento. Los problemas de la glándula pituitaria suelen necesitar de un seguimiento a largo plazo por parte del especialista y del médico de cabecera. |
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