|
|
Tiroiditis es la inflamación (y no una infección) de la glándula del tiroides, que puede estar asociada a una glándula tiroidea hipoactiva o hipotiroidismo. Existen cinco tipos diferentes de tiroiditis y, aunque pueden causar síntomas distintos, en ocasiones pueden ser similares. El tratamiento varía para cada una de ellos. En el caso de la tiroiditis, el hipotiroidismo es causado por la destrucción de la glándula tiroidea por un proceso inflamatorio. Cuando las células tiroideas son atacadas por la inflamación, mueren. Sin células del tiroides, el tiroides no es capaz de seguir produciendo suficientes hormonas tiroideas para mantener el metabolismo normal del organismo. En este caso, se produce una glándula tiroidea hipoactiva. La causa más común de la tiroiditis es la Tiroiditis de Hashimoto. Este desorden del tiroides también suele llamarse tiroiditis linfocítica crónica. Se caracteriza por la producción de los anticuerpos como respuesta a los antígenos tiroideos y la sustitución de las estructuras tiroideas normales con linfocitos y centros germinales linfáticos. La forma autoinmune de la tiroiditis puede tener lugar en la familia, aunque con distintas variantes. Es decir, una persona que sufre una enfermedad autoinmune que no sea del tiroides, por ejemplo, una diabetes o artritis reumatoidea, también puede desarrollar la tiroiditis de Hashimoto. Aunque la glándula del tiroides aumenta con la tiroiditis de Hashimoto, no suele formar nódulos o masas en el tiroides. Si tiene tiroiditis de Hashimoto y desarrolla una masa en la tiroides, debe consultar con un especialista para descartar que no sea un cáncer. La tiroiditis de Hashimoto y el cáncer de tiroides no suelen suceder a la vez, sin embargo, sí que tiene un mayor riesgo de padecer un cáncer de tiroides llamado linfoma, que puede ser tratado y curado si es descubierto a tiempo. Por lo tanto, no deje sin examinar un nódulo de tiroides. |
La tiroiditis aguda supurativa suele ser muy rara en estos tiempos. La causa una bacteria u otro organismo infeccioso que acumula pus en forma de absceso en la glándula tiroidea. La infección puede ser transportada por la sangre desde cualquier parte del cuerpo o puede proceder de la garganta. Teniendo en cuenta que suelen usarse antibióticos para tratar las infecciones de este tipo, este tipo de tiroiditis es cada vez menos frecuente. |
© 2008 - 2011 Addison.es - Aviso - Mapa del sitio - Politica de privacidad